Dentro de la exposición colectiva “Tutto Passa”, la cual puede verse en el Centro Párraga de Murcia hasta el próximo día veintiséis de febrero, nos encontramos en un “pico-esquina” de la sala de entrada con una veintena de imágenes realizadas por el fotógrafo murciano Juan de la Cruz Megías Mondéjar.
Es citar este nombre y a cualquiera que en esta tierra esté mínimamente interesado por la fotografía de autor, inmediatamente se le vienen a la cabeza sus fotos de boda, esos reportajes tan usuales de esta ceremonia y que suelen realizar -o solían- fotógrafos profesionales especializados. De hecho, los que ya peinamos canas, recordamos perfectamente a estos profesionales vestidos siempre de una forma elegante y acorde con la ceremonia que pretendían perpetuar, cámara en ristre y otra segunda con una óptica distinta, pero, ambas, equipadas con aquellos enormes flashes y su reflector de paraguas, cuyas pesadas baterías también se portaban colgadas al hombro.
En el caso de Juan de la Cruz, sus imágenes también obedecen al mismo tipo de patrón como fotógrafo de bodas. Incluso el mismo acabado de las fotos, en color y sin demasiado regusto por la perfección técnica y el lenguaje fotográfico, parecerían pertenecer a ese otro mundo más pragmático de la imagen y cuya función social se circunscribía al estrecho círculo familiar y poco más. Sin embargo, es su fina e irónica mirada lo que las convierte en uno de los documentos sociológicos más interesantes que conocemos. Es más, creemos que hasta la propia estética de las imágenes forma parte de esa historia tan particular que con ellas se pretende contar. Cartier Bresson revolucionó la forma de fotografiar en el siglo XX con tal fuerza y solidez, que aún son sus bases las que determinan la mayor o menor calidad de una imagen. De ahí que atreverse a salir hoy en día de estas bases y dedicarse a “contar”, sin recurso estético alguno, lo que uno mira y vive, necesita de mucha personalidad y, sobre todo, de mucho convencimiento en lo que se busca. Es por esto que consideramos el trabajo de este fotógrafo como algo distinto, como otra cosa diferente, seguramente como el verdadero y más profundo sentido de la imagen cuando es capaz de entregarse completamente a dejar testimonio de la vida y de la forma de ser de un pueblo frente a uno de los mayores hitos de su vida como son los matrimonios.
Juan Ballester
Juan Ballester
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